Al final me he animado y me he dicho: ¿por qué voy a ser menos yo? He visto unos dos mil roscones navegando por la blogosfera gastronómica, así que si todo el mundo los hace, es que debe merecer la pena. ¡Y vaya si lo merece! Es cierto lo que me dijo alguien, lo de que una vez haces un roscón nunca más vuelves a comprarlo. ¡Es una delicia auténtica! Tanto es así, que pienso instaurar un día al mes como "Día del Roscón de . . . " ¡lo que sea! El motivo da igual, pero creo que es un dulce tan rico y tierno y aromático y me recuerda tantos momentos felices de mi niñez (y no tan niñez), que creo que merece la pena sacarlo del rincón donde se encuentra y disfrutarlo más a menudo. ¿Y si lo tuviéramos como dulce de vez en cuando en la heladería? ¿Qué me decís, si llegárais a un local a tomaros un desayuno o una merienda, cambiaríais un croissant por un trozo de roscón casero? ¡Yo sí, os lo aseguro!
Ingredientes (muchas gracias por tu estupenda y fácil receta, Rosa)
300 gr de harina de fuerza (para hacer pan)
ralladura de una naranja (sólo la parte naranja)
70 gr de azúcar
40 gr de mantequilla a punto pomada
80 ml de leche entera a temperatura ambiente
25 gr de levadura fresca
1 huevo grande o dos medianos
2 tbsp agua de azahar
1/4 tsp sal
Templar la leche y disolver la levadura y 1 tbsp de azúcar en un bol alto; dejar reposar 15 minutos. Añadimos todos los ingredientes menos la harina, y batimos. Añadimos la harina tamizada y amasamos muy bien, al menos diez minutos. La masa debe quedar elástica y lisa; yo tuve que añadir unos 40 gr más de harina porque se pegaba mucho. Si se pega un poquito podemos untarnos las manos y la encimera con un poco de aceite. Vamos amasando formando una bola, siempre volteando la masa hacia adentro. La ponemos en un bol y la tapamos para levar la masa durante al menos 2 horas. La sacamos y la amasamos de nuevo un poco para que pierda el aire; formamos la rosca sobre papel de hornear, haciendo el agujero en el centro y le ponemos un vaso o un aro de emplatar para que no se cierre. Lo colocamos sobre la bandeja del horno y tapamos de nuevo, dejando levar una hora más. Pintamos con huevo batido y decoramos al gusto: frutos secos, fruta escarchada, chocolate . . . Horneamos en horno precalentado a 200 grados durante diez minutos y luego bajamos la temperatura a 180º, y horneamos 5-8 minutos más. Yo lo que hice fue precalentar arriba y abajo, hornear sólo abajo a 200º durante 10 minutos, bajarlo a 180º y hornear sólo arriba durante 6 minutos más, y salió perfecto. ¡O éso me pareció a mi! ¿Qué os parece a vosotros?
Me decidí a rellenarlo con nata montada, y el resultado fue muy jugoso y de lo más sabroso.
Para el acabado opté por decorarlo con crocante de almendras y fideos de chocolate, ya que en casa no nos gustan las tradicionales frutas escarchadas (¡menudo sacrilegio, jajaja!).
Pues ya lo sabéis, estáis todos invitados a un pedacito aunque . . . ¡como no os deis prisa no lo catáis, el que avisa no es traidor! Espero que los Reyes Magos hayan sido realmente generosos con todos vosotros. Por nuestra parte sólo hemos pedido dos cosas, que esperamos tenerlas a lo largo de todo el 2012: salud y mucho trabajo. Un besote y ya sabéis . . . ¡a disfrutar de la vida!
Mostrando entradas con la etiqueta Navidad. Mostrar todas las entradas
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viernes, 6 de enero de 2012
jueves, 5 de enero de 2012
Y yo sin roscón de Reyes...
Estas navidades han sido un poco fuera de lo normal. Los pedidos nos han desbordado y estuvimos entregando hasta el 23 por la noche, y el vuelo nos salía a las 6 de la mañana . . . Y digo nos salía, porque no salió a esa hora, ¡de hecho casi no sale! Diez horas y media de retraso, que se dice pronto; desde las 4 y media de la madrugada en el aeropuerto tirados como colillas hasta las 4 y media de la tarde que despegó el avión. No está nada mal como día de Nochebuena, ¿eh? una experiencia para olvidar, de verdad. Lo peor: la preocupación de las familias que nos esperaban en Barcelona cuando supieron que era por "incidencias técnicas en el avíón". Y es que esas palabras en la misma frase que Spanair son una mala conjugación . . . Al final todo (casi todo) salió bien, incluso nos echamos unas risas de resignación todos los pasajeros juntos, y llegamos casi a la hora de cenar, pero llegamos. Os imagináis nuestra cara cada vez que alguien ha dicho algo o hemos visto el puñetero anuncio de Navidad de Spanair donde les daban una sorpresa a los pasajeros, ¿verdad? Para sorpresa la nuestra, y ya dejo el tema.
En fin, retrasos aparte, las fiestas han sido estupendas, hemos recibido una noticia que hacía mil años que esperábamos : ¡voy a ser tía! Bueno, tía ya lo soy desde hace años por parte de mi catador, pero es que hace una ilusión especial que sea un hijo de tu hermano, el primer hijo, primer sobrino (de sangre, que no de corazón), primer nieto por los dos lados. Que disfrutes de una noticia así en estas fechas las convierte aún en más mágicas, ¿a que sí? Para nosotros lo han sido, de verdad. Y la vorágine de las celebraciones, comilonas, risas y reencuentros nos han mantenido lejos del mundo blogger, así que de pasarme por aquí ná de ná. Y no voy a pedir disculpas por no haber publicado nada, por dos motivos bien sencillos: el primero, que está claro que no me habéis echado de menos, no mintáis, que todo quisqui ha publicado millones de cosas maravillosas de Navidad para que las viérais, así que cosas que cotillear habéis tenido de sobra; ¡pero si casi parecía un concurso de a ver quién publicaba más cosas! El segundo que, no os sintáis ofendidos, pero siempre antepondré a mi familia al blog y mis recetas y creaciones, porque mi mejor receta es conseguir tener a toda mi familia junta, siempre sale bien. ¡El día que consiga tener a mi familia de Barcelona y a mi familia de Gran Canaria juntas en Navidad habré conseguido la receta perfecta! Quién sabe, tal vez algún día . . .
Os os voy a enseñar algunas fotos de la feria de Navidad que se celebró en un pueblecito de nuestra isla llamado Firgas y a la que fuimos invitados a participar llevando dulces decorados. la experiencia fue maravillosa, conocimos a gente estupenda y nos lo pasamos genial (¡sin contar el frío que pasamos, claro!). Nunca nos cansaremos de decirlo, es maravilloso trabajar para gente como nuestros clientes, que nos siguen incondicionalmente vayamos donde vayamos. Sois increíbles, gracias.
Os dejos con algunas fotos, a ver qué os parecen:
En fin, retrasos aparte, las fiestas han sido estupendas, hemos recibido una noticia que hacía mil años que esperábamos : ¡voy a ser tía! Bueno, tía ya lo soy desde hace años por parte de mi catador, pero es que hace una ilusión especial que sea un hijo de tu hermano, el primer hijo, primer sobrino (de sangre, que no de corazón), primer nieto por los dos lados. Que disfrutes de una noticia así en estas fechas las convierte aún en más mágicas, ¿a que sí? Para nosotros lo han sido, de verdad. Y la vorágine de las celebraciones, comilonas, risas y reencuentros nos han mantenido lejos del mundo blogger, así que de pasarme por aquí ná de ná. Y no voy a pedir disculpas por no haber publicado nada, por dos motivos bien sencillos: el primero, que está claro que no me habéis echado de menos, no mintáis, que todo quisqui ha publicado millones de cosas maravillosas de Navidad para que las viérais, así que cosas que cotillear habéis tenido de sobra; ¡pero si casi parecía un concurso de a ver quién publicaba más cosas! El segundo que, no os sintáis ofendidos, pero siempre antepondré a mi familia al blog y mis recetas y creaciones, porque mi mejor receta es conseguir tener a toda mi familia junta, siempre sale bien. ¡El día que consiga tener a mi familia de Barcelona y a mi familia de Gran Canaria juntas en Navidad habré conseguido la receta perfecta! Quién sabe, tal vez algún día . . .
Os os voy a enseñar algunas fotos de la feria de Navidad que se celebró en un pueblecito de nuestra isla llamado Firgas y a la que fuimos invitados a participar llevando dulces decorados. la experiencia fue maravillosa, conocimos a gente estupenda y nos lo pasamos genial (¡sin contar el frío que pasamos, claro!). Nunca nos cansaremos de decirlo, es maravilloso trabajar para gente como nuestros clientes, que nos siguen incondicionalmente vayamos donde vayamos. Sois increíbles, gracias.
Os dejos con algunas fotos, a ver qué os parecen:
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| Mi socio-catador montando el puesto |
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| ¡Vino hasta Papá Noel! |
Hasta aquí los cupcakes navideños. Pero también ha habido tartas: la que Guaci me pidió para preparar un desayuno inolvidable a sus pequeños Ángelo y Gara la mañana de Navidad:
Y la mousse de turrón con base de chocolate y frutos secos que preparé para la noche de Fin de Año en casa de mis padres:
Y con ésto me despido. Mañana roscón de Reyes . . . ¡y receta! ¡¡¡Besos y a disfrutar de la vida!!!
lunes, 12 de diciembre de 2011
¡Ahora sí llega la Navidad!
¿Que por qué ahora sí y no antes? Pues por varios motivos: entre otras cosas porque ya he visto el anuncio de Freixenet de este año, porque nos inundan las pelis navideñas con finales empalagosamente felices, porque mi blog se ha vestido de fiesta (más abajo os cuento del por qué del traje de gala) y sobretodo. . . ¡porque este año soy como El Almendro, después de cuatro años vuelvo a casa por Navidad! Mi catador y yo volaremos a Barcelona el día 24 para pasar una Navidad estupenda y cambiar de año con mis padres, hermanos y mis mejores amigos, que más que amigos son hermanos. Así que ahora sí, en nuestro hogar se respira el olor a Navidad. Y, para qué engañarnos, gran parte de ese olor se debe a las toneladas de galletas que salen de mi horno, listas para ser decoradas. Y ése es el motivo por el que he estado ausente del blog, y tampoco he visitado vuestras cocinas como yo quisiera. Estoy segura de que me he perdido un montón de cosas preciosas, pero mi cabecita unineuronal no da para más. He estado entre tartas, cupcakes, galletas y ferias de comerciantes hasta la bandera. ¡Pero ya estoy aquí, dispuesta a enseñaros poco a poco las mil y una cosas que tengo en la recámara! Antes de nada quiero presentaros la nueva imagen del blog: es el maravilloso resultado del premio que gané en el sorteo que hizo la estupenda Isabella en su blog de fondos. En serio, ya sé que me repito, pero si tenéis blog debéis visitarla, tiene unas cosas realmente preciosas, y una sensibilidad especial para crear bellezas como la que tengo el inmenso placer de lucir en mi rinconcito repostero. ¡Mil gracias y mil más, eres un verdadero encanto, Isabella!
Y ahora sí, las galletas navideñas. Os dejo una muestra de algunas de las que he ido haciendo:
Aquí Igor con unas galletitas decoradas con glasa coloreada. Los copos de nieve que decoran el trineo son sprinkles de la marca Dr Oetker. ¡Sencillamente estupendos!
Glasa con relieve y brillo perlado. ¡Me encanta el blanco para decorar, es tan elegante!
Unas botitas de duende acompañan a un sonriente y abrigadito muñeco de nieve.
Mi versión del árbol de Navidad.
Unos copos de nieve. Son todos diferentes, ¡como debe ser!
En resumen, he utilizado glasa y fondant teñidos para el fondo. Para los detalles he hecho relieves en glasa, he usado decoraciones en azúcar de colores de las que venden en botecitos (sprinkles), brillos y demás. Las que están decoradas con purpurina están hechas con una técnica que, aunque dudo que la haya inventado yo, no la he visto nunca en ningún blog, así que no puedo darle un nombre. ¿Purpurineado? ¡Jijiji! Si alguien conoce la técnica que me lo diga para aprenderme el nombre. Aunque parece un estarcido no lo es, está pintado delineando sobre el fondant.
Pues nada, ahí va mi primera entrega navideña (¿cuántas veces he repetido esa palabra en esta entrada?). En breve publicaré más cositas, espero que a medida que las vaya haciendo.
Os dejo con Papá Nöel que os trae una galletita para vuestro árbol.
Muchos besos y ¡Ho, ho, ho, a ser felices y a disfrutar de la vida!
Y ahora sí, las galletas navideñas. Os dejo una muestra de algunas de las que he ido haciendo:
Aquí Igor con unas galletitas decoradas con glasa coloreada. Los copos de nieve que decoran el trineo son sprinkles de la marca Dr Oetker. ¡Sencillamente estupendos!
¡Purpurina a porrón! ¿Hay algo más navideño que los brillos y la purpurina? En este caso están decoradas con fondant.
Unas cuantas variadas, todas decoradas con glasa teñida en los colores navideños.
Algunas tienen el agujerito para colgarlas con un cordoncillo del árbol de Navidad . . . ¡si es que llegan hasta el día 25!
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| Fondant texturizado y delineado con brillos de purpurina |
Glasa con relieve y brillo perlado. ¡Me encanta el blanco para decorar, es tan elegante!
Unas botitas de duende acompañan a un sonriente y abrigadito muñeco de nieve.
Mi versión del árbol de Navidad.
Unos copos de nieve. Son todos diferentes, ¡como debe ser!
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| Brillos de purpurina delineada |
En resumen, he utilizado glasa y fondant teñidos para el fondo. Para los detalles he hecho relieves en glasa, he usado decoraciones en azúcar de colores de las que venden en botecitos (sprinkles), brillos y demás. Las que están decoradas con purpurina están hechas con una técnica que, aunque dudo que la haya inventado yo, no la he visto nunca en ningún blog, así que no puedo darle un nombre. ¿Purpurineado? ¡Jijiji! Si alguien conoce la técnica que me lo diga para aprenderme el nombre. Aunque parece un estarcido no lo es, está pintado delineando sobre el fondant.
Pues nada, ahí va mi primera entrega navideña (¿cuántas veces he repetido esa palabra en esta entrada?). En breve publicaré más cositas, espero que a medida que las vaya haciendo.
Os dejo con Papá Nöel que os trae una galletita para vuestro árbol.
Muchos besos y ¡Ho, ho, ho, a ser felices y a disfrutar de la vida!
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