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miércoles, 25 de enero de 2012

Ideas para San Valentín

¡Ya se ha abierto la veda! Los blogs y el mundo en general se han llenado ya de corazones, corazones, y más corazones; y entre todos esos corazones también hay cupidos, ositos . . . ¡y cualquier animalito que se preste a portar un corazón y mucho amor! Yo he dedicado la tarde a hacer cakepops y bizcobolas, y me apetecía compartirlo con todos vosotros. Por si alguien no sabe lo que son, los cake pops son la versión "chupa-chups" de las bizcobolas que publiqué aquí, unos bombones muy jugosos de bizcocho bañados en chocolate  y decorados al gusto. En este caso he utilizado bizcocho ultra-chocolateado con ganache de chocolate con leche y cobertura de chocolate negro. La decoración . . . ¡sanvalentinera, cómo no! Y es que he comprado unas cajitas la mar de preciosas para bombones, así que tenía que estrenarlas.

Caja con forma de corazón con 12 bombones
¿Una vista de cerca de las bizcobolas? ¡Ñam!
¡De verdad, están deliciosas!

¡La rosa mide 1 centímetro!
También he comprado unas piezas de desayuno para componer regalos con las galletas y los cake pops.
Taza de desayuno con 4 cake-pops:
¡Color rosa amorosa para una chica chic!
Éstos son los cake-pops, piruletas de bombón de bizcocho chocolateado. Se pueden hacer con bizcocho de vainilla y crema de fresas, con bizcocho de yogur y crema de turrón . . . ¡las combinaciones son infinitas!


Tazón gigante con galletas para chico:
¡Seguro que a tu chico le encanta Goofy!
Dos tazas de simpáticos animalitos con galletas de corazón para una pareja divertida:
Desayuno para dos

       Y si a tu chica le gustan las infusiones . . . ¡el regalo perfecto! ¿A que es muy bonita?
Tetera con taza debajo

Y para rematar, para los más golosos: ¡caja corazón repleta de galletas con amor!

Y tú, ¿con cuál te quedas? Pídelos todos para el Día de los Enamorados, porque tú lo vales!
¡Un besote y a disfrutar de la vida!

miércoles, 24 de agosto de 2011

Aquí no se tira ná!

Cientos de blogs, artículos y noticias sobre el tema de esta entrada llenan las páginas virtuales de este mundillo que es internet; las recomendaciones se cuentan por millares, por millones seguramente, y prácticamente todas opinan lo mismo: "¡Espectaculares!", "¡De lo más recomendables", "¡Están buenísimas!", "¡Son lo más!", etc, etc... Como yo no podía ser menos también tenía que probarlas, no tenía intención de esperar mucho más. Y con la excusa de la visita de mi amiga María, que estaba por mi islita de vacaciones, me puse a preparar las ya súper-famosísimas BIZCOBOLAS! Y fue todo un acierto, la verdad. No es que me complicara mucho, porque aproveché tooooodos los restos dulces que tenía en mi nevera de días anteriores, y el resultado fue muy bueno.
Los detalles:
ASPECTO: estupendo, de lo más creativo porque lo decoras a tu gusto.
PRESENTACIÓN: tanto puestas en cápsulas de papel tipo bombones como pinchadas en un palito tipo piruleta, quedarás como una artista!
SABOR: de lo más resultón, variado y tan dulce como quieras.
DIFICULTAD: poca, aunque es un poco laborioso.
INGREDIENTES: ¡lo mejor! Necesitas la base (restos de bizcocho), el "pegamento" o amalgama para hacer del bizcocho una masa húmeda (nocilla, queso crema, ganaché...), la cobertura (normalmente chocolate de cualquier tipo; experimentaré con más cosas, a ver lo que sale...) y lo que te guste usar para decorar (fideos de colores, confetti de azúcar, corazones , almendra laminada, crocanti, etc). En mi caso, utilicé restos de bizcocho de chocolate para unas con restos de ganaché de chocolate negro y cobertura de chocolate fondant (ya sé, ultrachocolateado, pero el resultado es increíble, aunque no apto para quien no disfrute del sabor intenso a chocolate); para otros usé restos de bizcocho de vainilla y bizcocho de mazapán, queso crema y chocolate con leche para cubrirlas; otros los hice con bizcocho de mazapán con nocilla y fondant con nata para cubrir y los últimos fueron el invento: bizcocho de mazapán con mermelada de melocotón y fondant con nata para la cobertura. ¡Mi catador quiere deciros que todas están riquísimas, pero lo escribo yo porque tiene las manos y la boca llenas de bizcobolas, jeje!
Las cantidades son aleatorias, ya que dependiendo de la humedad de la base dependerá la cantidad de amalgama, a saber: si el bizcocho es muy seco, pedirá más cantidad de "pegamento", aunque si el pegamento es más líquido necesitará menos (no es lo mismo usar queso en crema que mermelada, de la última necesitarás mucha menos cantidad). Como orientación puedes calcular que necesitarás la mitad en peso de amalgama que de base (por ejemplo, 150 gramos de queso crema para 300 gramos de bizcocho). Como consejo, añade primero la mitad de la crema de unión, mezcla bien y vete añadiendo más si lo necesitas poco a poco, removiendo después de cada vez que añadas. La masa resultante debe quedar húmeda, pero no demasiado jugosa; lo sabrás cuando la masa esté maleable, se despegue y no se agriete al trabajarla con las manos, pero tampoco debe soltar líquido para que no se "despachurre" al cubrir las bolitas con chocolate. Ya sabes, la experiencia es un grado, y cuantas más hagas, mejor te saldrán; a priori suena un poco difícil, pero no lo es en absoluto.
EL MEOLLO:
Prepara las cantidades de bizcocho y "pegamento" que vayas a usar antes de empezar, porque el proceso es algo pringoso y no estarás para ir preparando más sobre la marcha. En un bol grande desmiga bien el bizcocho y añade entonces la mitad del "pegamento"; amasa muy bien con las manos y, si es necesario, añade poco a poco más, mezclando y amasando bien hasta conseguir la masa deseada. Mételo en la nevera durante una hora para que coja cuerpo y sea más fácil trabajarla después. Prepara una bandeja con papel de hornear (para que no se peguen las bolitas), y con la masa ya fuera de la nevera forma bolas con las manos de unos 12-15 gramos (para mi gusto éste es un tamaño perfecto para un bombón generoso pero no demasiado grande). Vuelve a meter en la nevera mientras preparas la cobertura; en un recipiente apto para microondas trocea el chocolate que vayas a utilizar y añade media cucharadita de mantequilla (éste detalle le da un brillo a la cobertura espectacular). Calienta el chocolate en tantas de 30 segundos para que no se queme, removiendo cada vez que lo pares hasta que esté bien disuelto. Saca las bolas de la nevera y empieza la operación más delicada: debes bañar cada bola en el chocolate con cuidado de que no se rompan. Yo usé una cuchara y un tenedor (con la cuchara metía la bolita en el chocolate y con el tenedor la sacaba y escurría el chocolate sobrante antes de dejarla de nuevo en la bandeja con el papel de hornear), pero cada maestrillo tiene su librillo. Una vez bañadas en la cobertura podemos decorar (o no ) a nuestro gusto: bolitas o fideos de colores, granillo de almendra, purpurina comestible... ¡imaginación al poder! Reservamos en la nevera un par de horas para que endurezca el chocolate (y ya de paso no tenerlas a la vista para no caer en la tentación, que el motivo de hacerlas es que tienes invitados, ¿recuerdas???? A ver si es posible que queden para el postre...) Y por último, para una presentación "pofesioná", colocamos cada bomboncito en una cápsula de papel para trufas/minimagdalenas y servimos en un platochulodelaleche/fuentedivinadelamuerte.
A mi me quedaron así:


Siento mucho la calidad de las fotos, sé que son pésimas, pero es que casi no me da tiempo de hacerlas. Prometo esmerarme más con las próximas.
La otra opción de presentación es tipo piruleta, que haremos así: antes de bañar las bolas en la cobertura, cogemos unos palitos de piruleta o brochetas de madera, mojamos una punta en el chocolate deshecho y lo clavamos un centímetro y medio aproximadamente en la bolita. Cuando los tenemos todos lo dejamos enfriar para que endurezca el chocolate y se quede pegado el palito, luego bañamos cada bolita en el chocolate, decoramos y enfriamos. Disponemos las piruletas en una bandeja, en cápsulas de papel o dentro de un vaso largo bonito a modo de ramo de flores en un jarrón.

Al acabar esta entrada acabo de descubrir algo que me ha dejado con los ojos como platos: ¡El blog tiene 40 seguidores! Ni en mis mejores sueños habría imaginado que en tan poco tiempo tanta gente que no me conoce de nada decidiera leer lo que cuento aquí. Creo que tod@s los que escribimos en un blog tenemos la necesidad de compartir, de una u otra manera, nuestras vivencias, conocimientos, experiencia... En mi caso, crear este blog fue una forma de devolver a la red todo lo que las maravillosas personas que me he encontrado por aquí han compartido conmigo de manera totalmente desinteresada, y que cada día siguen aportando buenas vibraciones y sonrisas a mi vida. No puedo explicar con palabras lo feliz que me hace que crezca la que llamo, como ya sabéis, mi familia virtual. ¡Millones de gracias por estar a mi lado!