Sé que lo de "me faltan horas en el día" nos pasa a casi todos, y yo normalmente lo llevo bastante bien, pero últimamente creo que no tanto. Tengo infinidad de entradas nuevas que preparar, trillones de recetas en "Pendientes de hacer" y "¡Urgentes de hacer!" pero, sobretodo, muchas personas a las que agradecer gestos de cariño, amistad y generosidad que bien merecen una entrada única.
Estas fiestas pasadas he recibido mucho amor, mucho, tanto que he recargado las pilas (al menos para unos meses, no os vayáis ahora a olvidar de quererme, ¿eh?). Hablando con mi hermana hace unos días, hacíamos balance del 2011, y nos dimos cuenta de que, sin duda, no había sido el mejor de los años para nosotras, pero si bien es cierto que pasaron cosas poco agradables a lo largo del año y que fue difícil en muchos aspectos, también tengo que reconocer que el último día del año (que es además mi aniversario de boda) fue muy bueno, y entré en el 2012 rodeada de personas que me quieren y a las que adoro, mi familia. Como ya os comenté, esperamos la llegada en Junio de un nuevo miembro que, ahora sí, sabemos ya que será una niña, mi sobrina, una linda princesita que se llamará Sofía; ¡bueno, que se llama, porque ya no puedo pensar en ella sin ponerle su nombre! ¡Qué bonito suena! Estoy realmente emocionada, llevamos muchos años intentando aumentar la familia, así que la noticia es infinitamente feliz. Ése, sin duda, ha sido mi regalito de Reyes, pero he recibido otros muchos otros regalos relacionados con la repostería y, aún hasta hace unos días, los he seguido recibiendo. Quiero compartirlos con todos vosotros, porque una gran parte me han llegado de personas maravillosas que la repostería y el mundo blogger ha traído a mi vida. ¡Que sí, que no me enrollo más, voy a enseñároslos!:

¡¿A que son divinos?! Son un anillo y su broche a juego, obra de mi fantástica
Mireia, que como siempre digo es la principal culpable de que me haya enganchado a la repostería creativa. Es un amor de persona, muy alegre, cariñosa y con la que me podría pasar horas (¡qué digo, días enteros!) hablando y hablando sin parar y nunca se nos acabarían los temas de conversación. ¡Si es que eres una artista, guapa, más que guapa! Acaba de inaugurar su rinconcito en la web de
Japón Shop, donde desde hace unos días se pueden comprar sus deliciosas galletas decoradas y maravillas como las que me regaló a mi. ¡No me canso de mirarlos!
Y ahora . . . ¡los regalos de
Inma, mi niña bonita! Nos mandó un paquete a casa de mis padres, a Barcelona, que nos estaba esperando cuando llegamos en Nochebuena. ¡Parecía una niña pequeña sacando regalos y más regalos de la caja!
Un cortador de galletas en forma de flor. ¿Cómo aciertas siempre con los cortadores que me mandas? Un molde de silicona con formas navideñas; mis sobrinos dieron buena cuenta de los preciosos bizcochos que hice con él el día de Reyes! Y un libro . . . ¡ay, qué libro! No podía haber encontrado un libro mejor para mí: ¡de modelado! Es una auténtica joya, en cuanto me ponga a modelar las figuras que vienen os las enseño, prometido. ¡Qué ganas tengo!
¡Y mirad qué galletas nos mandó! Son perfectas, su receta de galletas para decorar es la que uso normalmente, y me da un resultado estupendo ¡Y qué preciosidad de lata! Si es que me conoce como nadie . . . La vida realmente te da sorpresas, y mi Inma es la mayor sorpresa del 2011. ¡Ah, y en la caja de los regalos había otra cosa! Una tableta de turrón de Jijona que estaba . . . mmmm . . . ¡absolutamente deliciosa! Y digo estaba, y sin foto, porque no me dio tiempo de hacerla, ¡jijiji! Os fiáis de mi, ¿verdad?
Mi otra gran sorpresa cuando llegué a casa: me estaba esperando el regalo que gané en el sorteo de mi dulce
Elena (que tiene publicados unos coquitos la mar de originales y que voy a tener que probar), que ha sido un verdadero amor: ¡una lata enoooorme llena de galletas y más galletas decoradas con motivos navideños! Son perfectas (¡alguna se ha salvado de la comilona familiar, jeje!) y deliciosas. ¡Y están tan bien hechas! Algún día conseguiré hacerlas tan bonitas como ella. Además tuvo el precioso detalle de adjuntar una felicitación de Navidad llena de purpurina, con una dedicatoria maravillosa y todos los detalles de mis galletas. ¡Si es que más linda no se puede ser!
¡Y otro premio de un sorteo! Esta vez el sorteo lo realizó el blog
Dulce Decoración, que para mi es un blog de referencia en cuanto a modelado se refiere. Marita tiene unas manos mágicas, y crea personajes y momentos que llenan de ilusión a cualquiera. ¡Y yo me llevé un poquito de su magia a casa!
Se llama Lalyta, y es una preciosidad. Os aseguro que las próximas navidades va a ser el centro de atención de todas las miradas en mi casa. ¡Es tan bonita que la saco cada dos por tres sólo para admirarla! Y, por si fuera poco, Mirta me mandó otro regalo, añadido al premio del sorteo:
¡Estoy que no me lo creo! Como cualquier amante de la repostería creativa, se me van los ojos cuando veo estas maravillas. ¡Si es que me moría de ganas de tener un colgante tan dulce! Es aún más bonito puesto, ¡os aseguro que gana mucho colgando de mi cuello de cisne, jajaja! Y para hacer el conjunto más dulce aún . . .
Una de mis mejores amigas, Chary, me regaló esta preciosa camiseta, acompañada de un "¡Es que en cuanto la vi supe que llevaba tu nombre!". ¿No es adorable? ¡Y la camiseta también! Me rechifla, me encanta, me tiene enamorada y, es más, he decidido hacer del eslogan que luce mi "leitmotiv": VOY A PENSAR EN GRANDE, VOY A PENSAR EN DULCE. ¡Con esa filosofía nada puede salir mal!
Y por último, aunque no menos importante, uno de los regalos de mi hermanita, Alicia:
¡CHOCOLAAAAATEEEEE! No podría haberme hecho un regalo mejor. ¡Os voy a chocolatear la vida como nadie lo hizo jamás, jajaja! Es maravilloso, completísimo, muy variado y tiene taaantas recetas buenas, que no sé por dónde empezar.
A ver, por ejemplo . . . ¿Qué os parece ésta? Tarta de chocolate con frosting de nubes . . . ¡Viva el chocolate! Hermanita, eres la mejor. ¡Te quiero, princesita linda!
En fin, que como os dije al principio, me han agasajado de regalos muy dulces, de dulces palabras y de dulce compañía. Sois las mejores amigas que se pueda encontrar en la faz de la Tierra. ¡GUAPAS!
Y para acabar, como siempre os digo . . . ¡A ser felices y a disfrutar de la vida!